Fundador de La Banca Rota. Enseño lo que a mí nadie me explicó a tiempo.
Una plataforma de trading con criptos y un "asesor" que me decía cuándo comprar y cuándo vender — y yo feliz, viendo crecer mi dinero día a día. No investigué, no pregunté, no leí. Busqué lo fácil, me dejé llevar por la emoción y el premio… y me salió caro.
En dos semanas me vaciaron la mitad de la tarjeta de emergencia. Un robo sistemático con cara de ganancia: yo creía que controlaba todo, pero alguien más estaba jugando conmigo y con mis emociones. Cuando desperté, lo que había "ganado" y mi capital ya no estaban. Quebré.
Salí adelante haciéndome cargo de mis errores: a la mala, con dinero real, estrés y una deuda que tuve que reestructurar. Por eso existe La Banca Rota — para que a ti no te pase. En el Perú nos enseñan a ganar plata y a gastarla, nunca a administrarla, y ese vacío lo terminan llenando el banco, la tarjeta y el vecino que "conoce una oportunidad".
Te enseño a evaluar. Si alguien te dice exactamente qué comprar sin conocer tu situación, no te está educando — te está vendiendo algo.
Nadie puede. Los ejemplos que uso son históricos e ilustrativos, y sirven para explicar un mecanismo, no para proyectar tu futuro.
Todas las compras se hacen por la página, con pasarela segura. Nunca te voy a pedir dinero por mensaje ni transferencias a una cuenta personal — ahí es exactamente donde nacen las estafas. Si alguien lo hace en mi nombre, no soy yo.
Soles, TEA, TCEA, AFP, gratificación, CTS. Los conceptos son universales; las reglas del juego son las de acá.
No enseño desde la teoría. Muevo negocios reales y construyo mi propio sistema — uno donde el dinero trabaje para mí, y no al revés. Lo que aprendo allá afuera es lo que después termina acá, traducido a soles y a nuestra realidad.
No hay vía rápida.
Hay método: educación, estrategia y disciplina.
Si algo te está sonando demasiado bueno para ser verdad, escríbeme antes de poner un sol.